
Esta obra constituye un trabajo riguroso sobre cerca de 8.000 topónimos derivados de 240 formas toponímicas que se corresponden a 150 especies botánicas distintas, debidamente identificadas y explicadas. El propósito del autor es iniciar una catalogación y estudio de la fitotoponimia gallega, partiendo del análisis de la toponimia mayor y menor de un territorio que comprende toda la provincia de Ourense y algunas áreas limítrofes. Además también se hacen alusiones a la toponimia de otras áreas gallegas, refiriéndose únicamente a topónimos mayores, es decir, a nombres de entidades de población incluidas en los nomenclátores oficiales de Galicia.