A Serra do Suído es un territorio que durante siglos fue escenario de un modelo de vida basado en el pastoreo y en el aprovechamiento comunal de los recursos naturales que ofrecía la sierra. Aquí, el ser humano organizó su día a día en armonía con la naturaleza, dejando una profunda huella en el paisaje. Siguiendo los pasos de esas huellas acude Fran Cañotas en otro capítulo de la serie Os nomes da nosa terra, en el que conoceremos una pequeña muestra del patrimonio cultural que esconde este paisaje único.
Y nadie mejor para descubrir esta riqueza etnográfica y toponímica que Alberte Reboreda, antropólogo e investigador que conoce como pocos estas tierras. Él será el guía que nos mostrará cómo era la vida de los pastores en la sierra y la toponimia vinculada a esta actividad. Además de hablarnos de los chozos de pastores, curros, cortellos..., Alberte Reboreda nos hablará del mayor depredador que tenían los rebaños de ganado y del tipo de construcciones creadas desde la antigüedad para darles caza, como O Foxo do Lobo, de los que aún quedan restos. También nos llevará al Sesteiro do Lombo, un lugar en el que se reunían los pastores para sestear ellos y el ganado al mediodía.
En los meses de verano toda esta sierra recibía el ganado de los alrededores, un duro trabajo protagonizado por los pastores. Isabel Domínguez, Luz y José nos dan su testimonio de una actividad pastoril que desaparece.
No se puede cerrar este capítulo sin conocer de dónde viene este topónimo tan singular. Vicente Feijoo, coordinador técnico y asesor científico de esta serie, nos explica el origen y significado del enigmático topónimo O Suído.