En el año 1219, el rey Alfonso VIII accede a una “instantiam et petitionem habitanorum”, es decir, a una solicitud y petición de los vecinos para trasladar una pequeña localidad de la parroquia de Tiobre, hoy conocida como Betanzos o Vello, a una nueva ubicación privilegiada que permitía controlar el comercio marítimo: una colina fortificada situada entre los ríos Mandeo y Mendo denominada “Castrum de Unctia”. Nacía así una de las villas de realengo más importantes de la Edad Media gallega y también capital de una de las provincias históricas de Galicia: la “Villa Nova de Betanciis”. En ese año de 1219 comienza el traslado de la población al nuevo emplazamiento, llevando consigo no solo sus pertenencias, sino también el nombre de su población, “Betanços / Betancios / Betanzos”, para sustituir al antiguo topónimo, la “vila de Untia / Unctia”, documentada en fuentes medievales desde el siglo X.
El topónimo Untia se conserva hoy en la ciudad de Betanzos como denominación de la Fonte da Unta. Este antiguo pozo convertido posteriormente en fuente aparece citado ya en documentos anteriores al traslado de la ciudad en 1219. Sin embargo, la forma actual Unta resulta anómala, pues la evolución esperable en gallego a partir de Untia sería Onza o Unza. Es probable que la forma Unta se difundiera a partir de una lectura errónea de Untia en textos antiguos por parte de algún erudito de la historia local a partir del siglo XVI. De esa interpretación incorrecta podrían proceder los nombres Rúa da Unta y Fonte da Unta, hoy plenamente consolidados.
Untia o Unctia es un topónimo prerromano de difícil interpretación. En un artículo sobre los antiguos nombres de Betanzos y los orígenes de la ciudad, publicado hace ya cuatro décadas en el Anuario Brigantino, Fernando Urgorri propone un improbable étimo TREBHUNGNTIA, de origen prerromano, con un significado semejante a ‘el castro’ o ‘la aldea fortificada’. Más recientemente, Edelmiro Bascuas relacionó este topónimo con Onza, una isla del archipiélago de Ons, o con el Salto da Onza, un paraje situado en el lugar de Pontellas, en el municipio de Alfoz do Castrodouro. Según este investigador, dichos topónimos procederían de una raíz prerromana *EN-/*ON-, con el significado de ‘agua, charca’. En el caso de Betanzos, el topónimo estaría motivado por su configuración de isla fluvial rodeada por los ríos Mendo y Mandeo.
Al igual que Untia/Unctia, también el topónimo que lo sustituyó, Betanzos, es oscuro y controvertido. En el pasado, fue identificado erróneamente con la Brigantium de las fuentes clásicas, correspondiente a la actual A Coruña, lo que dio lugar al uso del gentilicio brigantino, incluso en publicaciones académicas como la revista Anuario Brigantino antes citada. Luis Monteagudo propuso como étimo una forma *HABITANCIOS, un etnotopónimo con el significado de “población de soldados procedentes del campamento romano de Habitancum”. Sin embargo, como se explica en un vídeo que publicamos en esta misma página, de la forma Habitancios deberíamos obtener hoy una forma como *Abedanzos o *Bedanzos; por tanto, esta teoría resulta poco verosímil.
Por su parte, Gonzalo Navaza, en la obra Os nomes da provincia da Coruña, expone que la opinión más extendida considera este topónimo como prerromano, partiendo de un étimo con doble t, *bett-, lo que explicaría la conservación de dicha consonante en posición intervocálica sin sonorización. No obstante, concluye que ninguna de las hipótesis etimológicas formuladas hasta el momento resulta plenamente satisfactoria.
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