Tres hipótesis etimológicas para el topónimo Bobadela a Pinta, nombre de una parroquia de Xunqueira de Ambía

Bobadela es un topónimo netamente ourensano, pues da nombre a una entidad de población del municipio de Xunqueira de Ambía y a otra en la parroquia de Santiago de Caldas de la capital provincial. Nombra también una parroquia de Celanova ademas de la feligresía xunqueirá llamada Bobadela a Pinta.

Existe un amplio consenso entre los expertos en toponimia para considerar que estamos ante un topónimo derivado de Bóveda a través del sufijo diminutivo -ela, un sufijo arcaico que, ya en la Edad Media, fue sustituido por -iño/a. Ahora bien, para el significado del topónimo Bóveda no hay tanto consenso, sino que se manejan varias hipótesis.

El sustantivo del gallego común bóveda designa una ‘obra de fábrica de sección curva que cubre el espacio comprendido entre dos muros o varios pilares’ y ‘habitación subterránea, construida sin madera, cuya parte superior es de bóveda’. Se trata de una voz de origen controvertido: para Joan Corominas es de adscripción latina a partir de un étimo *VOLVITA, derivado de VOLVERE ‘dar vuelta’; mientras que otros autores defienden su adscripción germánica a la palabra *buwiþa, derivada a su vez del verbo bûan ‘edificar’, como expone Paulo Martínez Lema en su obra sobre la Toponimia de Begonte y Rábade. Su significado toponímico puede estar relacionado con el del término común de forma literal o metafórica; es decir, pudo estar motivado por la existencia de un edificio dotado de este detalle arquitectónico, o bien, pudo aludir a la orografía del terreno que, de un modo u otro, recordase a una bóveda.

La a pretónica de Bobadela y el registro de formas antiguas como Bovada, documentadas para los actuales lugares llamados Bóveda, llevó a que otros autores propusiesen un étimo totalmente diferente. Se trataría, por tanto, de una formación latino-romance no documentada *BŎVĀTA, derivada de BOVE ‘buey’ y que, por tanto, haría referencia a un ‘lugar de pasto para bueyes’ o una ‘dehesa o corral de bueyes’. De ser cierta esta interpretación, el topónimo Bobadela de Xunqueira de Ambía tendría su origen en una pequeña explotación ganadera.

Ahora bien, si aceptamos que Bobadela es una formación diminutiva de Bóveda, cabe aún una tercera interpretación: un topónimo replicante de otro. Sería análogo a otros que existen en el territorio gallego y en este mismo municipio, donde Xunqueiroá es un diminutivo de Xunqueira a través del sufijo -OLAM > oa > oá, con el desplazamiento acentual propio de la zona lucuauriense, o Busteliño es un topónimo replicante de Bustelo; es decir, que fue una entidad de población creada posteriormente con gente procedente de la primera y de menor tamaño. Así pues, según esta hipótesis, Bobadela bien podría replicar el nombre de la parroquia de Bóveda del municipio vecino de Vilar de Barrio.

En lo que respecta a la forma gráfica oficial, escrita con dos <B>, Bobadela, se fijó así por ser esta la tradición gráfica consolidada en los nomenclátores de los últimos dos siglos, pero si atendemos a las grafías etimológicas debería escribirse como Bovadela.

Por último, en lo que respecta a la segunda parte del topónimo, A Pinta, sabemos lo que significa esta palabra, ‘que tiene una mancha o que tiene pintas’ o incluso puede hacer referencia al anfibio llamado ‘salamandra o píntega’, pero no sabemos cuál pudo ser su motivación. Resulta curioso ver que en el Catastro del Marqués de Ensenada aparece mencionada esta feligresía como A Pinta de Bovadela.

A Pinta de Bovadela

 

También te puede interesar...

Las tautologías, es decir, la repetición de una misma idea expresada de diferentes maneras, son un...

Muchas veces reparamos en esta sección en aquellas joyas toponímicas que, por ser únicas, destacan entre los más de 42.000 topónimos que...