Aprobado el nuevo Nomenclátor de Galicia
El Consello da Xunta de Galicia aprobó este lunes la propuesta de revisión, corrección y actualización del Nomenclátor de Galicia (NG) que presentó la Comisión de Toponimia el 18 de julio de 2025. Tras esta aprobación en el Consello da Xunta (cuyos cambios se pueden consultar en este documento) el nuevo Nomenclátor entrará en vigor en las póximas semanas cuando se publique mediante un decreto en el Diario Oficial de Galicia.
Esta nueva versión del nomenclátor de entidades de población fue elaborada por los especialistas en toponimia del Seminario de Onomástica de la Real Academia Galega y sustituye a la anterior, vigente hasta hoy, que se remonta al año 2003. En el año 2012, la Xunta de Galicia encargó al Seminario de Onomástica de la RAG el trabajo de revisión, corrección y actualización de este nomenclátor oficial teniendo en cuenta las reclamaciones recibidas hasta ese momento de la ciudadanía sobre la forma escrita de determinados nombres de ayuntamiento, parroquia o aldea y también sobre la ausencia de entidades de población diferenciadas en la lista oficial.
Con esta revisión se cumple el mandato recogido en el artículo 10 de la Ley de normalización lingüística, en el que se establece que “los topónimos de Galicia tendrán como única forma oficial la gallega” y que “corresponde a la Xunta de Galicia la determinación de los nombres oficiales de los municipios, de los territorios, de los núcleos de población, de las vías de comunicación interurbanas y de los topónimos de Galicia”. Este precepto de la Ley de normalización lingüística tuvo un desarrollo normativo posterior para establecer tanto la composición de la Comisión de Toponimia, como órgano asesor del Gobierno de Galicia en esta materia (Decreto 43/1984, de 23 de marzo, modificado por el Decreto 174/1998, de 5 de junio); así como para crear el procedimiento para la fijación o recuperación de la toponimia de Galicia, mediante el Decreto 132/1984, de 6 de septiembre.
Los cambios más destacables de este nuevo Nomenclátor tienen que ver con la denominación de 12 ayuntamientos del país: así, el municipio ourensano registrado como Riós pasa a denominarse O Riós, en consonancia con sus atestaciones históricas y con el uso que la población hace del artículo; el municipio coruñés Porto do Son incorpora el artículo y se reconoce como O Porto do Son, algo que también sucede co Campo Lameiro, A Ribeira de Piquín y O Castro de Caldelas; en el lado opuesto, Pastoriza deja atrás el artículo; Cangas añade el apelativo Cangas de Morrazo; A Cañiza restituye la forma tradicional documentada desde antiguo, A Caniza; y Alfoz recupera su nombre histórico, Alfoz do Castrodouro. Por último, pierden el guion Oza Cesuras, Cerdedo Cotobade y Mondariz Balneario para adaptar sus denominaciones a las Normas ortográficas e morfolóxicas do idioma galego.
El nuevo Nomenclátor 2026, en datos
El nuevo Nomenclátor de Galicia que se acaba de aprobar incluye la denominación de los 313 ayuntamientos que forman el país (2 menos que en el Nomenclátor de 2003, resultado de la fusión de los municipios de Cerdedo y Cotobade y de Oza dos Ríos y Cesuras); con sus 3.788 parroquias (una menos que en 2003) y sus 38.808 lugares o entidades de población (1.503 más que en la versión anterior). En conclusión, este nuevo Nomenclátor 2026 está compuesto por 42.909 topónimos.
Revisiones realizadas para el nuevo Nomenclátor
Para realizar este trabajo de revisión del NG se partió de la base de datos del Nomenclátor de Galicia oficial desde 2003 (NG 2003) y se cruzó con la base de datos toponímica del Instituto Nacional de Estadística (INE). En la base de datos resultante de este cruce se añadieron los topónimos que figuraban en el Nomenclátor del INE 2012 y que no recogía el NG 2003, con el fin de estudiar y valorar su incorporación al nuevo Nomenclátor. En total, se trabajó sobre una base con 42.212 registros.
Se realizaron dos tipos de revisiones: aquellas destinadas a solucionar problemas de tipo lingüístico en los topónimos; y aquellas que presentaban incidencias de carácter geográfico-administrativo.
Los criterios generales que el Seminario de Onomástica de la RAG siguió para dictaminar y, por lo tanto, modificar o mantener su forma oficial en el NG fueron cuatro: aunque lo primordial es la etimología de cada una de las denominaciones, se tienen en cuenta también las atestaciones escritas en la documentación histórica, especialmente cuando la etimología es oscura, y también la tradición gráfica consolidada en los últimos dos siglos; por último, y no menos importante, el seminario también tiene en cuenta el uso oral y escrito que la vecindad y las principales instituciones hacen del topónimo.
Además, se procuró no realizar un nuevo dictamen en aquellos casos que presentaban dudas. A juicio de los miembros del seminario, cada cambio tiene que estar suficientemente motivado, justificado y documentado, ya que puede suponer una molestia para la ciudadanía y las instituciones.
Dentro del primer gran grupo de revisiones, se estudiaron 4.398 topónimos que presentaban algún problema de tipo lingüístico. De estos 4.398, 2.531 fueron objeto de un nuevo dictamen, casi 6 de cada 10 de los topónimos sobre los que hubo reclamaciones.
Además de las 14 denominaciones de ayuntamientos que cambian en el NG respecto a la versión de 2003, 182 de estos nuevos dictámenes corresponden a nombres y/o advocaciones de parroquias y 2.335 a nombres de lugar o entidades de población.
Las 4.951 incidencias revisadas en total (existieron topónimos que fueron objeto de revisión por más de un motivo) se clasificaron en seis grupos generales (morfosintácticas, léxicas, gráficas, fonéticas, compuestas y advocaciones de parroquias).
El mayor porcentaje de problemas que presentaba el NG 2003 responde a la ausencia o presencia de artículo en el nombre que figuraba oficializado. Así, se realizaron 1.519 informes que respondían a la necesidad de incluir el artículo en la denominación oficial. Como ejemplo, podemos citar los lugares do Barral, O Couto, O Curriño, O Torreiro, O Fixoi, O Ceán y As Pociñas del ayuntamiento coruñés de Abegondo. En el lado opuesto, se realizaron 417 investigaciones que dictaminaron eliminar el artículo en el NG, como el lugar de Vilar en el mismo ayuntamiento.
Los problemas léxicos también fueron motivo de un gran número de revisiones, 927. Especialmente importantes fueron las investigaciones que se llevaron a cabo en aquellos topónimos en los que se detectó un nombre total o parcialmente distinto, 765; o aquellas en las que se restituyó la forma patrimonial gallega de topónimos que figuraban castellanizados en el NG 2003, como los varios *A Rectoral que pasan a ser A Reitoral (Cabana de Bergantiños, Santiso, Xermade, Monforte de Lemos, Taboadela, Vilagarcía de Arousa, Ortigueira y Crecente).
También se detectaron 128 problemas con la advocación de la parroquia, 80 de ellos por tener la advocación errada, 45 castellanizada y 3 por carecer de advocación en el anterior Nomenclátor.
Revisiones geográficas-administrativas
En la revisión del NG se detectaron 13.788 topónimos con algún problema geográfico-administrativo, que sumaban 16.752 incidencias. Aunque la cifra parece realmente alta, hay que tener en cuenta que el 64% de las incidencias corresponde a discordancias con el Nomenclátor del INE 2012. Por ejemplo, existen 8.817 topónimos que no figuran en este Nomenclátor pero que sí estaban en el NG 2003. En este caso, solo se deja constancia de esta circunstancia, sin que sea preciso el estudio y dictamen del Seminario de Onomástica de la RAG.
Inclusión y exclusión de topónimos en el Nomenclátor
Respecto a la eliminación o inclusión de nuevos topónimos en el nuevo Nomenclátor, se incorporaron 7 parroquias nuevas que procedían del Nomenclátor del INE y que no formaban parte del NG 2003, como A Coruña, Xuvia (Santa Icía) y Xuvia (San Martiño) —las dos últimas en el ayuntamiento de Narón—, Os Tilos (Teo), Santo Estevo y Teixeira —estas dos en el ayuntamiento de Baralla— y Sevane (Navia de Suarna).
Se dieron de alta 1.665 nuevos lugares. El municipio que más topónimos añade al nomenclátor es Foz, con 175, seguido de Lourenzá (56), Narón (53), Ourol (49) y Pontevedra (47).
Gran parte de las nuevas modificaciones, unas 1.123, corresponden a entidades de población que no figuraban ni en el Nomenclátor del INE ni en el Nomenclátor de Galicia de 2003: de ellas, 175 se añadieron en el municipio de Foz, 55 en Lourenzá, 38 en Cospeito, 38 en Amoeiro y 36 en Porto do Son. Otro grupo importante, 382, estaba formado por lugares que figuraban en el Nomenclátor del INE pero no aparecían en el NG 2003. En este grupo destaca el caso del municipio de Narón, ya que se añadieron 48 entidades de población. Otros nuevos lugares se incorporaron por diversa casuística: 111 como resultado de la existencia de núcleos de casas con el mismo nombre pero diferenciados por adjetivos o locuciones adverbiales (de Arriba, de Abajo…); 33 por haber cambiado de parroquia o de municipio al que estaban asignados; y, por último, 9 lugares compartidos entre dos parroquias, cuando en el NG 2003 solo figuraban incluidos en una de ellas.
En lo que respecta a las bajas con respecto al nomenclátor vigente hasta hoy, se eliminaron 8 parroquias y 155 entidades de población que formaban parte del NG de 2003, gran parte de ellas por ser lugares adscritos a una parroquia errónea (80) o porque son nombres de tierras, de avenidas, de calles, de plazas, de aldeas inundadas o desaparecidas.
El Nomenclátor 2026 también intenta responder a la nueva realidad urbana de las villas y ciudades gallegas en relación con las transformaciones que se están produciendo en ellas desde las últimas décadas del siglo XX. El crecimiento de las urbes gallegas y de los municipios limítrofes provocó cambios que también influyeron en su toponimia, en paralelo a la transformación del territorio: nacieron nuevas entidades de población y otras desaparecieron. Un ejemplo de esta transformación es el municipio de A Coruña: desarrollos urbanos como el reciente Polígono de Visma implicaron la desaparición de dos entidades de población, O Barral y O Coidal, que fueron suprimidas del Nomenclátor. Otras entidades también eliminadas son O Corgo, desaparecida con la construcción del actual Parque de Oza, o Carracedo y As Cernadas, en Mato Grande. En el lado opuesto figuran entidades de población de nueva creación que se añadieron al nuevo Nomenclátor, como O Monte Alfeirán o O Monte de Mero, donde se prevé el desarrollo de nuevos espacios urbanos.
En futuras ediciones del nomenclátor está previsto realizar una revisión exhaustiva de los topónimos referidos a los barrios urbanos de las ciudades y villas para valorar su inclusión en este documento oficial con la toponimia mayor de Galicia.
El Nomenclátor de Galicia: una obra en constante renovación
La revisión del Nomenclátor de Galicia es un trabajo abierto, inacabado, pues existe constancia de un buen número de lugares de las provincias de Ourense y Pontevedra que aún no figuran en el Nomenclátor y están pendientes de estudio. Por otra parte, las más de 4.000 personas colaboradoras del proyecto Galicia Nomeada aportan constantemente nuevas incidencias sobre los topónimos oficiales o informan de la existencia de lugares no registrados en la lista oficial.
El objetivo del Seminario de Onomástica de la Real Academia Galega es ofrecer cada año, o cada dos años, una nueva versión del Nomenclátor de Galicia más completa, corregida y actualizada. La versión que ahora se aprueba está un paso más cerca de la edición definitiva de esta compleja y laboriosa obra.