Iván Sestay, más de tres décadas rescatando nuestra toponimia

Hace más de tres décadas, un niño de apenas 8 años sacaba un pequeño cuaderno y comenzaba a anotar lo que una voz le dictaba: "Aquela é A Cortiña dos Vimbios. Alí está O Tombo y alá, A Cortiña do Sol". Sentada en la pedra do releixo que separaba una de estas fincas, la abuela le indicaba al nieto con precisión de geógrafa todos los nombres de las veigas del redor sin saber que estaba creando una vocación que llegó hasta nuestros días. Ella se llamaba Otilia y era a abuela materna de Iván Sestay, el colaborador que más topónimos ha incluido hasta ahora en Galicia Nomeada, más de 9.000.

Puede decirse, pues, que Iván Sestay lleva toda una vida dedicada a la recuperación de nuestra toponimia tradicional. Hablando con marineros y labradores, con cualquiera que se cruce en su camino y que sepa el nombre del espacio que tiene delante suya, él se encarga de tomar nota de este patrimonio inmaterial que se va despareciendo para guardarlo y dejar constancia de su existencia. Durante más de 30 años lo hizo en un cuaderno o en un mapa, pero en la actualidad usa las herramientas que nos ofrecen las nuevas tecnologías, concretamente la aplicación colaborativa Galicia Nomeada. Se cuentan por miles las personas que  Iván Sestay tuvo como informantes de este abundante y valioso patrimonio inmaterial, pero ninguna lo marcó tanto como su abuela Otilia. 

Esta labor incansable lo hizo merecedor el año pasado del Premio Ignacio Cerviño á Recuperación e Promoción do Patrimonio que concede cada año el Concello de Cangas. Precisamente, es sobre este ayuntamiento sobre el que versará el próximo trabajo de Iván Sestay, quien prepara un libro con toda su toponimia que, segundo el propio autor, contendrá alrededor de 9.000 nombres de lugar.

Pero no es esta la primera obra toponímica de Iván Sestay; con anterioridad ya publicó tres libros sobre parroquias viguesas, Toponimia do Val de Fragoso 4: Freixeiro e Sárdoma. Toponimia do Val de Fragoso: Lavadores, Toponimia do Val de Fragoso, Coia.

Sirvan estas humildes líneas para agradecer desde Galicia Nomeada tan inmenso e impagable trabajo realizado de forma altruista por Iván Sestay; trabajo del que nos seguiremos beneficiando todos los gallegos, porque aún va a seguir acercando muchos más microtopónimos. Nuestra bendición y reconocimiento póstumo a la abuela Otilia por dejarle en herencia a Iván esta hermosa pasión que, bien seguro, la hará muy feliz allí donde esté.

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